La historia real de una tarta de queso que casi arruina mi dieta (y mi reputación)

Un martes cualquiera, decidí cuidarme, pero la tarta de queso me lanzó su hechizo. A los 20 segundos, estaba devorando media tarta, creyendo que era un pequeño bocado. Resultado: dieta muerta, reputación arruinada, pero felicidad al 200%. Moral: no luches contra el amor, especialmente si es por una cheesecake.

Voy a contarte algo que jamás admitiría delante de un nutricionista, pero que tú y yo sabemos que pasa más a menudo de lo que la gente reconoce: fui derrotado por una tarta de queso.
Sí, derrotado. Humillado. Seducido. Todo a la vez.

La historia empieza un martes. Un martes normal, de esos que no tienen nada especial, excepto que yo había tomado la valiente decisión de “empezar a cuidarme”.
(Esa frase que todos pronunciamos mientras metemos una galleta en la boca).

Estaba yo muy orgulloso, con mi botella de agua, mi manzana y mi actitud de persona responsable… cuando la vi.

👀 Capítulo 1: La aparición

Ahí estaba: la tarta de queso más brillante que jamás haya iluminado una nevera.
Su superficie perfecta, su base crujiente… parecía decirme:

“Solo un trocito. Uno pequeño. No pasa nada…”

Y claro, yo, que soy fuerte, valiente y totalmente inmun…
Mentira.
A los 20 segundos ya estaba negociando conmigo mismo:

“Si es pequeño no cuenta.
Si lo como de pie tampoco.
Si lo corto mal, técnicamente no sé cuánto he comido.”

No sé cómo ocurrió exactamente, pero en algún punto entre el “solo un trozo” y el “me lo merezco”, media tarta había desaparecido misteriosamente.

Misteriosamente = yo, con una cuchara del tamaño de una pala de obra.

Y mientras la devoraba, pensé:
“Esto es lo mejor que he hecho esta semana. Y también lo peor. Ay.”

A la mañana siguiente, mi dieta ya no existía.
Mi reputación como persona fuerte y disciplinada tampoco.
Pero mi felicidad… mi felicidad estaba al 200%.

Y a partir de ese día lo acepté:
la tarta de queso es mi kriptonita.
Y sinceramente… podría ser la tuya también.

No luches contra el destino.
Algunas almas están hechas para enamorarse de otras personas.
La mía, de una buena cheesecake.


¡¡Descubre más en nuestras otras redes sociales!! 😊

Posted in

3 respuestas a «La historia real de una tarta de queso que casi arruina mi dieta (y mi reputación)»

  1. Avatar de Marina Edo
    Marina Edo

    jajajajaj que bueno

  2. Avatar de Brian
    Brian

    Memeo tía

¡¡Descubre más en nuestras otras redes sociales!! 😊

Deja un comentario

Voy a contarte algo que jamás admitiría delante de un nutricionista, pero que tú y yo sabemos que pasa más a menudo de lo que la gente reconoce: fui derrotado por una tarta de queso.
Sí, derrotado. Humillado. Seducido. Todo a la vez.

La historia empieza un martes. Un martes normal, de esos que no tienen nada especial, excepto que yo había tomado la valiente decisión de “empezar a cuidarme”.
(Esa frase que todos pronunciamos mientras metemos una galleta en la boca).

Estaba yo muy orgulloso, con mi botella de agua, mi manzana y mi actitud de persona responsable… cuando la vi.

👀 Capítulo 1: La aparición

Ahí estaba: la tarta de queso más brillante que jamás haya iluminado una nevera.
Su superficie perfecta, su base crujiente… parecía decirme:

“Solo un trocito. Uno pequeño. No pasa nada…”

Y claro, yo, que soy fuerte, valiente y totalmente inmun…
Mentira.
A los 20 segundos ya estaba negociando conmigo mismo:

“Si es pequeño no cuenta.
Si lo como de pie tampoco.
Si lo corto mal, técnicamente no sé cuánto he comido.”

No sé cómo ocurrió exactamente, pero en algún punto entre el “solo un trozo” y el “me lo merezco”, media tarta había desaparecido misteriosamente.

Misteriosamente = yo, con una cuchara del tamaño de una pala de obra.

Y mientras la devoraba, pensé:
“Esto es lo mejor que he hecho esta semana. Y también lo peor. Ay.”

A la mañana siguiente, mi dieta ya no existía.
Mi reputación como persona fuerte y disciplinada tampoco.
Pero mi felicidad… mi felicidad estaba al 200%.

Y a partir de ese día lo acepté:
la tarta de queso es mi kriptonita.
Y sinceramente… podría ser la tuya también.

No luches contra el destino.
Algunas almas están hechas para enamorarse de otras personas.
La mía, de una buena cheesecake.


¡¡Descubre más en nuestras otras redes sociales!! 😊

Descubre más desde Cheesy's

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo